ARTE

Si leen algunos de mis escritos en VIC: ABC, tendrán una ligera idea de mi opinión sobre el arte (ligera, porque, por más que escriba, el arte es demasiado grande y polifacético como para abarcarlo con palabras).

Lo único cierto en nuestro país es que el arte es incipiente si es visto con ojos sociales. Hay muy buenos artistas con toda una vida de experiencia, pero a los cuales les es difícil llegar al usuario común, ya que éste no está preparado para entenderlo… basta con decir que carece del interés.

Si nos comparamos con otras sociedades (odiosas comparaciones) veremos que el arte es parte importante en el desenvolvimiento diario: encontramos esculturas en parques y plazas, en medio de avenidas, en espacios públicos cerrados, mas una cantidad increible de galerías y lugares adaptados para exposición, aunados a eventos de alta calidad y de toda índole.

Si hablamos de México D.F., encontraremos esto y más, no sólo en cuestiones físicas sino en el interés público por ver y exponer para todos, para “las masas”. El arte sale de las masas y es para todos.
Si vemos al sur de nuestro continente, a Buenos Aires, encontraremos diseño en muchísimas cosas: arte utilitario, diseño artístico industrial para objetos de uso común, arquitectura que evoluciona en edificios viejos reciclados, vestimenta que no se ve en otra parte del mundo, etc.

Entonces, si México, que tiene mucho en común con el Perú, es así, ¿Por qué no nosotros? El potencial en nuestro país es inmenso, pero debemos tomar la decisión de empezar a educarnos como sociedad.
La educación es la solución a largo plazo, para la pobreza, explotación, condiciones infrahumanas de vida, y tantos otros males. Será, cuando resueltos estos múltiples problemas con los que hemos convivido por décadas, que veremos al arte como algo importante.

Allí lo buscaremos, y nos quejaremos de no tener tanto arte como quisiéramos, y es entonces, cuando podremos decir que somos una “sociedad educada”.

Hay muchísimo por hacer, pero no se trata de paliar con regalos o concesiones sociales con espíritu político, a las necesidades primarias del humano, ya que al darle las herramientas necesarias, de forma automática, éste se provee, concentrando el resto de su atención a temas y actividades que le producen crecimiento espiritual e intelectual.

Espero, con esperanza, que ese día llegue, pero también que nunca dejemos de alcanzarlo.

Setiembre 2006.